El AIS transmite un campo llamado Estado de Navegación que indica qué está haciendo la embarcación (navegando a motor, fondeada, faenando, a vela, etc.). A diferencia de la posición, velocidad o rumbo —que el equipo calcula automáticamente por GPS—, este campo debe ser configurado manualmente por la tripulación desde el equipo transmisor.
En la práctica, muchos equipos (sobre todo transponders Clase B de gama económica) quedan con el valor que traen de fábrica, o con el que se cargó una única vez al instalarlos, y nunca se vuelve a actualizar. Por eso es común ver embarcaciones pesqueras con motor mostrando el estado "a vela": no es un error del receptor ni de la transmisión, sino un dato mal cargado (o nunca cargado) en el equipo de a bordo del barco en cuestión.
En resumen: el estado de navegación es información declarada por cada barco, no verificada. Para saber qué está haciendo realmente una embarcación, es más confiable fijarse en su velocidad y rumbo que en este campo.
El AIS calcula la ETA en base a la posición actual, la velocidad y el rumbo del barco en ese instante, proyectando una línea recta hasta el destino declarado. No conoce la ruta real que va a tomar la embarcación: no tiene en cuenta la costa, canales de navegación, zonas de veda, tráfico portuario, cambios de rumbo por clima, ni maniobras de aproximación al puerto.
Por eso, cuanto más lejos esté el barco de destino, menos precisa va a ser la ETA calculada, ya que asume que va a mantener la misma velocidad y el mismo rumbo durante todo el trayecto en línea recta. A medida que el barco se acerca y ajusta su curso real (bordeando la costa, entrando a un canal, esperando turno para atracar, etc.), la distancia real recorrida termina siendo mayor que la distancia en línea recta, y la ETA se va corrigiendo dinámicamente.
Además, muchos capitanes cargan el destino y la ETA de forma manual desde el equipo, y no siempre la actualizan durante la travesía, lo que suma otro margen de error independiente del cálculo automático.
En resumen: la ETA es una estimación matemática basada en una trayectoria ideal (línea recta a velocidad constante), no una predicción que considere la ruta, el tráfico o las condiciones reales de navegación. Sirve como referencia aproximada, no como horario garantizado.